Tras la ampliación de la Concesión por quince años, Port Torredembarra se ha ido haciendo prácticamente con todos los locales del Puerto. Unos cedidos por las entidades bancarias, locales que tenían cargas hipotecarias y fueron expropiados por las entidades financieras. Otros por cerrar el negocio ante la decadencia del Puerto y las pocas o nulas posibilidades de negocio. Otros por entregar las llaves ante la presión de Port Torredembarra, o firmabas un contrato de alquiler y renunciabas al local o se presentaba una demanda contra ellos. Dado que financieramente era inviable para algunos propietarios afrontar gastos de juicio, optaron por firmar la renuncia. Otros que sin firmar renuncia alguna y al no poder atender atender el negocio ni ser posible alquilarlo ante la situación optaron por cerrar. En todos los casos Port Torredembarra tomó la decisión de derrocar los locales por dentro, dejándolos diáfanos, de esta manera era imposible e inviable volver a abrir un negocio por la ...